Te escucho soñar para siempre

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Sos parte de mi ser.

Ya todo, todo me lo dijiste vos, Gustavo. Me enseñaste a ver otros mundos, a amar la música más y más, y a volar con ella. Me abrazaste en noches dolorosas, viajaste conmigo a conocerme. Tu música es y está en mí. No hay día que no recuerde tu canción. Y más allá de tu inmenso talento, de tu grandeza y autenticidad, el amor que dejaste en mí y en tantos hoy comienza, como la primera vez, y sin final. Un amor que no alcanza para esta vida, y que sabiéndolo te quedaste, por amor, Gustavo. Nos amaste tanto. 4 años esperando, 4 años resistiendo para llegar. Llegaste, música de mi vida.

Cada canción tuya guarda una parte de mi alma, un recuerdo, una verdad. Contaste mis historias. 

Ayer, escuchándote, pensaba qué palabras tuyas llevar en mi cuerpo, cuál de todas tus palabras se van a hacer ceniza conmigo en esta vida, y hoy despierto con tu adiós a este mundo. Hoy otro dolor más se guarda en mi alma, como el dolor que se siente cuando alguien que amas se va, como el dolor que se siente cuando dejas ir y nadie lo evita, así se siente porque tu corazón se detuvo, pero es un dolor que vos mismo curas con tu música, un dolor sin vacío, un dolor lleno de vos. Algo que sólo puede transformarse en más amor. Y no te vas. Sigues volando, cada vez más alto. 

Vos, vos has sido uno de los seres más importantes en mi vida, y hoy estoy aquí diciéndote adiós sin adiós. No sufro, no hay tristezas pues todas las sacudiste. Sólo pido fuerza a tus hijos, a cada persona que te ama, y a tu mamá; a ella que sabe bien, ella que es un ángel carnal, un ejemplo de amor incondicional, a ella que no se rindió ningún segundo. Ella es el mejor legado que me deja este tiempo. Ella es la recompensa que decías.  

No sé qué más decir mientras te escucho. Estoy escuchándote y no necesito más. “Casi quiero que te despiertes y es porque podrías sonreír al verme flotar.” 

Gracias, Gustavo. Gracias por venir. 

Cuadernos

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Este no es mío, es de alguien con quien tengo en común la fidelidad a los cuadernos, a viajar acompañada de uno. Los cuadernos son mágicos. Guardan consigo sueños, dolores, amores, pasiones, canciones quizás, historias… UNA historia. El alma en días azules, tardes verdes, noches rojas, esos momentos a blanco y negro.

Y escribir o dibujar, elegir ser en hojas… hojas que quedan, y nos reciben, que perduran. Hojas con sabor a promesas cumplidas.

Julio Cortázar

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Y estuviste…
en la calle, las mismas calles,
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
en el gesto de elegir el menú,
en la sonrisa que alivia los completos en los subtes,
en los libros prestados,
en el hasta mañana.
Y me paré en la esquina a la que llegaste un día,
y dije las cosas que sé decir
y comí las cosas que se comen
y soñé los sueños que se sueñan.
Y estuviste aquí, allí,
en ese río de calles y de puentes.

Estuviste en todo,  estás, y serás mi recuerdo.

Jennifer Lawrence, VOGUE USA – September 2013 Issue of Vogue

Contrastes. Hermosos contrastes.

Llega Septiembre. El Enero de la moda, le llaman los dedicados a este ámbito.

Así que les comparto la belleza de sesión que le hicieron a Jennifer Lawrence este año.

Vogue, qué puedo decir de Vogue…

Buen momento para retomar esto que tanto me encanta.

Soy una coleccionista de revistas, de shootings, de fotografías artísticas.

Qué locura es el showbiz. Cuántas sonrisas nos regala… y risas, vaya.

¿Cómo no admirar? 

ADMIRAR.

Luz

Ella siempre ha sido Luz. Es Luz.

Nació a este mundo con una misión, con un don. Su don.

Nació para amar. Nació abrazando a la vida. Una vida de sueños.

Ella es un sueño… ella viene de ese lugar en donde habita el Amor libre. El Amor es su sueño.

Sus pasos la llevaron a conocer historias, historias que la marcaron. Se enamoró, creció, aprendió. Aprendió tanto del mundo. Vivió con intensidad el Arte que la hizo volar, y en sus vuelos fue creadora de más. Más, mucho más. Nadie pasó por su vida sin haber sido feliz.

Y como si su brillo no bastara, de ella dos estrellas nacieron. Estrellas que iluminaron su mirada, su sonrisa, su camino entero; sus ángeles.

La llenaron de inspiración, de eternidad, de música que habita en su Ser. Y escribió, escribió… siempre escribió y lo seguirá haciendo… escribe para sus ángeles, escribe para todos. Escribe su sentir, escribe canciones, y lo que escribe ha cambiado rumbos, ha dado ilusión. Canciones de alegría y alabanza, y también de sus tristezas.

Cuánto dolieron los golpes y las caídas. Cuánto la sacudieron las ausencias. Cuánto llanto le causó el sufrir de otros. Cuántos laberintos. Cuánto aprendizaje. Cuánta vida. Cuánto dolor y cuánto amor. Sólo ella pudo atravesar tanto para darnos todo.

Un día una de las estrellas que iluminaba su camino se perdió. Se fue. Se fue y ella murió.

¿Como seguir creando sin el amor de su vida? ¿De dónde sacar la inspiración para dar? ¿Cómo volar si la mitad de su alma no estaba más? ¿Cómo ser sin una de tus alas? ¿Cómo saltar incompleta? ¿Cómo darle luz a su otra estrella? ¿Cómo vivir a medias?

Cegada completamente por el dolor se perdió. No había camino, no había sentido, no había nada.

Cegada por el dolor no se dio cuenta que los corazones llenos de su amor también se apagaban por sentirla perdida. Es que somos un todo, ¿sabes? … Luz con luz, vivir. Luz sin luz, morir. Y ella era la Luz de muchas almas. Su estrella también, y sin ninguna, ¿qué hacer?

Pasó el tiempo. Pasó todo. En el dolor renació. En el dolor la volvió a encontrar. En el dolor brilló de nuevo. Despertó como si todos los fuegos en uno solo la incendiaran. Despertó con el mismo poder que la dejó en medio de la nada. Ella regresó para salvarla. Ella regresó para decirle que a partir de ese momento, sus almas sería Una para la eternidad. Ella regresó para empujarla a la vida. Regresó para hacerla sentir viva.

Y en ese preciso instante en que su vida volvió a iluminar, nació al mundo, salió a decirle al mundo que esa Fe en la Vida fue más poderosa que la inmensa oscuridad.

Hay algo que nadie olvidó: Sólo el amor puede salvar al mundo. Y fue ese amor siempre vivo quien la hizo volar de nuevo. El amor que ella sintió la hizo renacer….pero cómo haberlo hecho sin antes cruzar el abismo y quedar en la nada, cómo!

Ahora sus alas son todos. Ahora su Luz es infinita.

Ahora tiene como misión dar Vida. La Vida de todas las vidas que cruzó para conocer la verdad… y convertirla en magia, en música, en esperanza. Su don sigue vivo, pero vive con más fuerza. Ella volvió.

Ella renació.

Va a lograrlo. Lo está logrando, y su luz brillará en otros para continuar esta misión de amor en el mundo, y en cada vida por venir… porque fue, es, y nunca dejará de ser.

Ella es Amor.

Adiós

Adiós no es una canción de despedida. Adiós es una canción de amor. De amor a sí mismo, a uno mismo. Adiós es una canción que te abre los ojos, los ojos del alma. Una canción reconfortante, una canción para vibrar. Una canción que define ese sentimiento de certeza, la seguridad de saber que la vida es más, mucho más.

Ese momento crucial en donde la cadena que nos ataba, se rompe al descubrir la verdad, nuestra verdad. Saber lo que no quieres, saber lo que no es.

Decir adiós al vacío, decir adiós a la soberbia, decir adiós a lo común, decir adiós a la oscuridad, decir adiós al dolor, decir adiós al miedo. Decir adiós a la dependencia.

Amor, AMOR es LUZ, AMOR es LIBERTAD, AMOR es TODO y nunca mitad.

El Amor es para siempre.